Si contactamos con una civilización extraterrestre, sería hasta dos veces más antigua

Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de astrónomos usando estadísticas.

Si contactamos con una civilización extraterrestre, sería hasta dos veces más antigua

Si contactamos a una civilización extraterrestre, es probable que esta sea más longeva que la Humanidad por hasta dos veces.

Durante fines del siglo pasado, Carl Sagan popularizó la idea de que es muy poco probable que cualquier civilización extraterrestre fuera equivalente a la nuestra en términos de progreso tecnológico.

Lo que no abordó fue la edad relativa de esa hipotética civilización, y todo lo que eso significaría en cuanto al interés por querer comunicarse con nosotros.

Para intentar echar luz al asunto, un equipo de astrónomos, dirigido por el Dr. David Kipping, de la Universidad de Columbia, utilizó una de las herramientas más potentes de las matemáticas para responder al interrogante: las estadísticas.

En el artículo, los científicos consideraron de qué manera los humanos contactarían a una civilización de mil millones de años. Aunque, claro, comprender la importancia de esa pregunta requeriría estimar la probabilidad de que exista una civilización de mil millones de años.

Se trata de un problema particularmente difícil de responder, ya que en la actualidad no tenemos evidencia de la existencia de civilizaciones extraterrestres; ¡mucho menos podemos afirmar que existe/n alguna/s de mil millones de años!

No obstante, sí se puede ahondar en el registro histórico de nosotros mismos como especie para obtener dos tipos de conjuntos de datos similares y que se pueden extrapolar, aunque en escalas de tiempo mucho más pequeñas.

Se trata del tiempo que han durado las civilizaciones históricas, y cuánto tiempo duran las propias especies.

Una inscripción escrita por la civilización minoana, que "murió" hace miles de años. Su escritura nunca ha podido ser descifrada. Crédito: Sir Arthur Evans, Scripta Monia.

De manera adecuada, los dos conjuntos de datos pueden adherirse para funcionar en un modelo estadístico similar, conocido como distribución exponencial.

Una distribución exponencial — algo muy común en las estadísticas — requiere solo una variable para determinar la forma de la curva. En este caso, dicha variable estaría representada por la vida media de una civilización. Los datos históricos revelaron que la vida media más adecuada es aproximadamente el doble de la edad actual de nuestra civilización.

Un ejemplo gráfico de cómo una sola variable (lambda) puede afectar la forma de la curva.

Si bien el Dr. Kipping y su equipo admite que la distribución exponencial simplifica cálculos muy complejos, el estudio arroja conceptos totalmente válidos a lo observado por los datos históricos.

Algo interesante aquí es que las matemáticas funcionan sin importar la edad de la civilización que se utilice.

Por ejemplo, si se define el inicio de la civilización hace unos 12 000 años, cuando comenzamos a cultivar, es altamente probable que las civilizaciones continúen cultivando durante 24 000 años en promedio.

Sin embargo, eso no quiere decir que la civilización sea destruida al cumplir ese tiempo, más bien, ya no estarían haciendo lo que se utilizó para definir qué era una civilización.

Las granjas del futuro podrían ser diferentes a las actuales, y menos detectables. Sería el "fin" de nuestra civilización agrícola como la conocemos. Crédito: Aleph Farms

Ondas de radio y tecnofirmas

Según el mismo artículo, la vida de una civilización definida por la emisión de ondas de radio sería de unos 200 años promedio, aproximadamente el doble de los 100 años que los humanos llevamos haciéndolo.

Luego, las civilizaciones comenzarían a utilizar tecnologías más avanzadas (láseres, por ejemplo), por lo que dejaría de verse como una civilización, para dar comienzo a “otra” (que sería la misma).

Asimismo, el documento también ofrece una visión más detallada acerca de la capacidad de detección.

En la época de Sagan, la búsqueda de inteligencia extraterrestre se basó prácticamente en su totalidad en las ondas de radio, porque esa era la forma más común de ondas electromagnéticas que como especie emitimos al espacio.

Ahora, tan solo unas décadas después, emitimos menos ondas de radio, y las pocas que se emiten son más débiles. Se supone que, en unos 100 años, “dejaremos de ser una civilización” — terminaremos una etapa — para convertirnos en otra.

Según los científicos, incluso detectando ondas de radio, la civilización emisora ya estaría "muerta". Crédito: Science News

Alternativamente, nos hemos vuelto más hábiles para buscar otras características de potenciales mundos habitables o, en este caso, de hipotéticas civilizaciones extraterrestres.

Hablamos de las tecnofirmas, que comprenden un rango posible de energías que van desde los pulsos láser dirigidos hasta mapas de calor de exoplanetas.

A su vez, Kipping señala que una nueva generación de telescopios podría revelar tecnofirmas en mundos cercanos que al momento se encuentran fuera de nuestras capacidades de detección.

¡Ajá! Pero se equivocaron en algo. ¿Qué pasa si nosotros iniciamos contacto? ¿No sería la Humanidad la civilización más “vieja”?

Sí, pero no. Porque en este caso no se tendría en cuenta el concepto del sesgo temporal.

Kipping explica este suceso con un ejercicio lúdico.

Hagamos de cuenta que nos encontramos de vacaciones en República Dominicana. ¿Qué es más probable? ¿Que nos enamoremos de alguien quedándonos dos días o dos semanas? La respuesta obvia es dos semanas; hay más probabilidades.

Bueno, es esto justamente lo que se aplica a las civilizaciones co-temporales. A pesar de que haya más civilizaciones jóvenes (si nosotros decidimos hacer contacto), el hecho de que sean de menor duración significa que es mucho menos probable que terminemos existiendo al mismo tiempo que ellos.

Por lo anterior es como los investigadores llegan a la contundente conclusión: cualquier civilización que detectemos es más propensa a ser más vieja que nosotros que más joven.

En la actualidad, la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) escucha señales de radio provenientes del espacio exterior. Crédito: SETI

Fuente: Universe Today

¡Comparte ciencia!

Más contenido

“Somos materia estelar que es consciente de su propia existencia”.

¡Mantente en contacto!

Únete a nuestro newsletter semanal

Copyright © 2021 | Diario Astronómico

¡Suscríbete a nuestro newsletter!

Todos los domingos recibirás un resumen astronómico de las noticias más importantes. 🙌